24 may. 2010

Miliario XXVIII (correo)


Casas de don Antonio (Cáceres) - Acuarela (20 abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm.

Un miliario o piedra miliar (procedente del latín miliarium) es una columna cilíndrica, oval o paralelepípeda que se colocaba en el borde de las calzadas romanas para señalar las distancias cada mil passus (pasos dobles romanos) es decir, cada milla romana, lo que equivale a una distancia de aproximadamente 1.481 metros. Medía entre 2 y 4 m de altura, con un diámetro de 50 a 80 cm.

Aljucén-Alcuéscar, 22 kilómetros se me hicieron muy llevaderos caminando entre dehesas de encinas y senderos de tierra de granito. Placentero, día seminublado disfrutando de senderos plagados de floridas jaras, violáceas matas de espliego y acompañado del tintineante sonido de riachuelos y el destello luminoso de floridas charcas. Casi todo el tiempo lo hice en compañía de Ekaitz, peregrino donostiarra (de San Sebastián) con quien pasé unas horas agradables aunque al llegar a Alcuéscar él siguió adelante, yo no podía, veintidós eran suficientes kilómetros para un día, pero la verdad que la estancia en el albergue de Alcuéscar fue un poco triste. El albergue se encuentra en la Casa de Misericordia (Congregación de Esclavos de María y de los Pobres) en la que se atiende a unas sesenta personas con con problemáticas muy complejas. Muy duro. Dentro de sus instalaciones disponen de unas dependencias destinadas a albergue de peregrinos bajo la responsabilidad de la Asociación de Hospitaleros Voluntarios. Casualidad, ese día estaban dando el servicio a los peregrinos un matrimonio de Jaca al que le tengo muchísimo aprecio y que conocí en Arrés (Huesca) en mi primer Camino de Santiago hace unos ocho o nueve años. No soy muy amigo de misas, pero accedí a asistir, antes de entrar conocimos al cura, ¡sálvame dios!, jersey de lana sobre la sotana y en el hombro un loro, un cuadro, no tengo palabras.

1 comentario:

  1. 4 de Julio.
    Hoy una chica, Asún, comentaba en un foro que no le gustaba lo que anoto sobre la Casa de Misericordia de Alcuéscar.

    ... y le contestaba:
    Lo siento mucho Asun. Para mí fue un día triste y muy duro.
    Al final de nuestras vidas llegamos en condiciones muy difíciles, y eso se refleja en cualquiera de las residencias para personas mayores de nuestras ciudades. Es dura para los ancianos que tienen que vivirlas día a día, muchas veces de forma indeseada, y es también dura para los que vocacionalmente trabajan en ellas. Si encima el centro está especializado en dar atención a personas con anomalías mayores los problemas se multiplican... y este es el caso. Fue un día triste y duro y eso digo.
    Nos queda mucho por hacer en servicios sociales. El cura con loro en el hombro no me gustó. Lo siento mucho.

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