23 may. 2010

Salamanca


La Catedral - Acuarela (21 junio 2010) - 19,4 x 25cm.
Panorámica - Acuarela (1 mayo 2010) - 20,5 x 26,5 cm (abajo).


En el albergue de Morille coincidí con dos peregrinos getxotarras, Marino y Enrique, especializados en la Vía de la Plata a la que se acercaban cada primavera, venían desde Málaga. Hacía frío y si te entretenías o parabas te quedabas helado, así que pusimos ritmo de crucero acercándonos poco a poco a la capital charra que teníamos en el horizonte desde las primeras horas del día. Ya cerca de la ciudad, junto a la cruz de los peregrinos, decidí parar a pintar despidiéndome de mis amigos vizcainos que siguieron adelante. Antes de llegar coincidí con una concentración de "amigos del caballo" que en romería se acercaban a Salamanca. Los romeros y romeras, a caballo o sobre carros y con indumentaria que recordaba a la romería del Rocío, fueron la atracción del día y de forma especial para los peregrinos alemanes que no paraban hacer fotografías del evento.
En cuanto llegué a las primeras casas de Salamanca me aparté del camino y traté de llegar al centro sin dar demasiadas vueltas. Pregunté a una señora por el acceso más rápido hacia el centro y antes de responderme me invitó a entrar en casa a tomar algo mientras descansaba. No podía negarme y me atendió como no podéis imaginaros, haciendo que su esposo viniese a saludar al peregrino, así como a su hija que enfrascada en sus cosas no estaba por la labor y buscó la forma de escurrir el bulto. Normal. Mientras tomaba un café y unas pastas aproveché para enseñarles las acuarelas que llevaba en la mochila. Abrazos, adioses y hasta que pase otro peregrino al que seguro que la señora tratará de ayudar. Eskerrik asko.
En Salamanca me esperaban mi esposa, mi hija, su esposo y mi nieto. Me acerqué al hotel en el que me habían indicado y llegué en el mismo minuto en el que lo hacían ellos. Pasé dos días estupendos con ellos y de nuevo, solo, retomé el camino.

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