26 may. 2010

Preámbulo

El día 6 de Abril de 2010 inauguré una exposición individual en la Galería Félix Gómez de Sevilla. Nos reunimos un buen grupo de amigos, pasamos un buen rato y me desearon "buen camino" para la andadura por la Vía de la Plata y el Camino Sanabrés hasta Santiago que iba a comenzar al día siguiente.
Con la amanecida del 7 cargué con mis bártulos de pintar y la mochila comenzando a caminar hacia Santiago a donde llegue tras cincuenta días de camino. De vuelta en casa, una vez concluida la aventura, os la cuento y os muestro algunas de las acuarelas que realicé.
Pido disculpas de antemano si alguna de mis opiniones alguien no comparte, no son nada más que opiniones que nunca quieren ser ofensivas hacia nada ni hacia nadie.
Espero que seáis indulgentes y que mi trabajo de vuestro interés.
Vía de la Plata

La credencial



Credencial de los lugares por los que he pasado y en los que he pernoctado durante la realización del Camino de Santiago desde Sevilla a través de la Vía de la Plata y el Camino Sanabrés.
Partí de Sevilla el pasado 7 de Abril y tras más de 1.000 kilómetros he llegado a Santiago de Compostela el día 21 de Mayo.
Una experiencia en la que no he pintado demasiadas acuarelas y en la que he disfrutado de magníficos paisajes primaverales en compañía de buenos compañeros. He sufrido de ampollas dolorosísimas y de tendinitis que hicieron difícil el caminar en días de lluvia, frío, nieve y barro.
Saludos, AH

Primeros pasos


Acuarela - 26 Mayo 2010 - 20 x 25 cm.

7 de Abril, primavera, dicen, y “en Sevilla el olor a azahar lo inunda todo”... Todavía no habían dado las campanadas de las ocho de la mañana cuando abandonaba el lugar en el que había pasado la noche, a esas horas se perciben todos los sonidos y los cortos y agudos pasos de unos tacones de aguja hicieron volverme; a partir de ahora el sonido de los pasos serán diferentes, más graves, lentos, cansados, pasos sobre caminos de tierra y polvo, sobre hierbas húmedas, olorosas también, como los de la mujer..., la miré de arriba abajo y de abajo arriba, a donde iba llegaba tarde y sin embargo yo tenía todo el tiempo por delante. De nuevo los olores, todavía no había llegado a la Maestranza y el olor a churros recién hechos me obligaron a detenerme mientras el sonido de los pasos de la mujer era tapado por el bullicio del bar.

Las afueras de Sevilla

Cortijo de Gambogaz (Sevilla) - Acuarela - 20,5 x 26,5 cm.


Cruce de carreteras, ahora bajo un paso a nivel, por aquí, por allá, complicado, no encuentro señales, estoy desorientado, todo está en obras en lo que fueron terrenos de eventos ya olvidados. Después de muchas vueltas reencuentro la ruta y a lo lejos distingo la silueta de un cortijo. Ya hacen más de treinta años que dejé de fumar, sin esfuerzo, era un tema de ansiedad, cuando me entraban las ganas procedía a hacer varios movimientos de respiración de forma pausada y seguía haciendo mi trabajo con la cajetilla en el bolsillo. No me costó nada dejarlo. Con la pintura me pasa lo mismo y hay momentos en los que como sea tengo que pintar, y paré. El sol apenas dibujaba las sombras sobre el edificio blanco andaluz. Anduve tranquilo contemporizando pues el color tardaba en fijarse. No era un tema significativo pero paré y pinté como si se tratara de la última acuarela que iba a pintar. Mientras, alguien hacía ejercicios de equitación en un elemental picadero sobre un bello caballo andaluz, cada uno a la suyo. Al terminar recogí los bártulos y seguí caminando hasta darme cuenta que me había dejado el bordón apoyado en una alambrada. Primer día y primer olvido, tenía que volver los pasos y más teniendo en cuenta que la herramienta me la había conseguido mi hermano, un buen palo de avellano que me serviría de apoyo en las duras cuestas, para el paso de meandros o para, muy importante, disuadir, en el peor de los casos, a los mastines a quienes tanto miedo tengo.

Itálica - Santiponce (Sevilla)

Anfiteatro - Acuarela - 7 Abril 2010 - 20,5 x 26,5 cm.
A apenas dos horas de Sevilla, en Santiponce no hay albergues para los peregrinos, pasan de largo o apenas se detienen a ver algunas de las ruinas romanas que hay en los alrededores. Había pasado por este lugar hace al menos veinticinco años y en aquella ocasión no llevaba conmigo los trastos de pintar, así que esta vez paré y realicé un par de trabajos de los que os enseño éste, el anfiteatro de Itálica en el que seguro se desarrollaron luchas de gladiadores de las que podemos hacernos una idea clara pues pasados los siglos la gente sigue llenando recintos para ver enfervorizada espectáculos muy cercanos a aquellos como las corridas de toros o los combates de boxeo.
Pasé la noche en una humilde pensión y a primera hora me puse en camino coincidiendo con varios peregrinos con los que departí conversación de gestos hasta que decidí parar a pintar antes de llegar a Guillena.

Camino de Guillena

Camino de Guillena - Acuarela - 8 Abril de 2010 - 20,5 x 26,5 cm.

Campos de cereales, un camino por el que me dirijo a Guillena y al fondo dos formas verticales: un árbol y una forma cilíndrica de hormigón forman el paisaje. Estando pintando se acercó un coche que paró junto a mí con el conductor, quizá, sorprendido por la presencia de un pintor en semejante lugar. Alguna pregunta debí hacerle sobre la forma vertical de hormigón que me largó una perorata sobre la conducción del agua del embalse de Guillena para la población de Sevilla. No quedó ahí la cosa y buscó el motivo para soltarme otra perorata sobre las malas formas de los socialistas gobernando Andalucía, etc., etc. El señorito debía ser el propietario de las fincas y se había acercado a ver el estado de la sementera. No me voy a alargar más pues terminaría diciendo de él más disparates de los que el escupió sobre sus rivales políticos. El tiempo pasa y ninguno de los pasados fue mejor a pesar de la que está cayendo. Terminado mi trabajo seguí hasta Guillena, final de la etapa del día.

Guillena (Sevilla)

Pantano de Guillena - Acuarela - 8 Abril 2010 - 20,5 x 26,5 cm.



Habían acabado los fastos de Itálica y los caminos del norte se veían concurridos de hombres y mujeres foráneos que se conducían hacia Emerita Augusta en la Vía de la Plata. Había muchos días por delante y no era cuestión de perder fuerzas que habrían de precisarse más adelante. Avistamos la población de Guillena en la que se accede por la calle de nombre vascón "Portugalete" y en la que el olor a azahar compite con el de los cirios consumidos en las celebraciones de la Semana Santa y Pascua de la tradición cristiana. Ante la concurrencia de caminantes forasteros, entre los que predominaban germanos y francos, las autoridades locales habían decidido dar cobijo, a los que lo precisaran, en los vestuarios de los campos dedicados a la práctica de deportes y a los que nos dirigimos a pasar la noche sobre unas precarias colchonetas. Aquí conocí a dos compañeros de aventura con los que se fue fraguando la amistad: "Txaro", de Elche, con ampollas en los pies que no pudo superar y le llevaron al abandono, e Ismael de Benicasim, el último en quitarse las legañas y con el que caminé y conversé con frecuencia hasta el Arco de Cáparra donde él siguió adelante y yo me quedé a pintar y hacer noche. Llegó a Santiago un par de días antes que yo.
Quedaban varias horas de luz y decidí dar una vuelta por los alrededores y pintar algo si procedía. Topé, no muy lejos, con el pantano del que ayer comentábamos que surte de agua Sevilla, sentado sobre la hierba y sin necesidad de montar el caballete me dispuse a, relajado, pintar y descansar. A la noche me martirizó el goteo constante de una ducha que perdía agua.

Portela


Portela - Acuarela (9 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Los que hemos elegido esta primavera para hacer la Vía de la Plata hemos sido afortunados en cuanto a panorámicas y paisajes se refiere porque ha estado exultante de color y frescor. Seguramente habrá quienes opinen de otro modo y se quejarán del exceso de lluvias y de las heladas pasadas... Yo, como mirón y andador de paisajes, no puedo decir lo mismo cuando camino sobre prados como si de aterciopeladas alfombras primaverales se tratara con las encinas luciendo frescas y con las jaras y espliegos llenando el paisaje de olor y color. Sólo un problema, caminamos por un paisaje prisionero lleno de carcas de alambre que te impiden descansar a la sombra de aquel alcornoque o bajo esa otra encina centenaria. Tienes que seguir el camino marcado, abrir aquella portela, cerrar la otra, dar la vuelta a un vallado o una cerca... Tendrán que ser así las cosas. La acuarela la pinté entre Guillena y Castilblanco.

Castilblanco de los Arroyos (Sevilla)


Parque de El Berrocal - Acuarela (10 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

De Caltilblanco de los Arroyos salí hacia las once de la mañana por haber dejado la tarjeta de mi cámara fotográfica metida en el ordenador de la casa de cultura y haber tenido que esperar a su apertura. Mi amiga Txaro que iba muy mal de pies pues ampoyas no la dejaban caminar, había optado por la única solución que tenía, coger un taxi, que dada la hora que era decidí compartir con ella hasta la entrada en el parque de El Berrocal. Me había ahorrado el asfalto por donde transcurre el camino y al llegar coincidí con los peregrinos que habían salido de Caltilblanco a las ocho a los que saludé y me introduje por el portón de este parque de la Sierra Norte de Sevilla. Sierra de lomas suaves, dehesas de encinas y alcornoque entremezcladas con bosque mediterráneo y algunos cultivos de olivo.
Habría caminado unos tres kilómetros y entre las encinas se dejaban ver charcas que le daban frescor al paisaje. Me aparté del camino y me acerqué a una de ellas, amplia y acondicionada como zona de recreo y me puse a pintar en la orilla mientras a mi espalda algunos peregrinos aprovechaban para, a la sombra, disfrutar de un tentempié, descansar y disfrutar del paisaje. Según se avanza la dehesa va aclarándose y poco a poco se accede a una zona en la que van apareciendo pinos y eucaliptos. Los últimos kilómetros del día se hacen duros, como todavía no ando muy bien de forma física, diría que durísimos. Estaba comenzando el ascenso al alto de El Calvario. Por algo llevará ese nombre.

Almadén de la Plata (Sevilla)


Alto del Calvario - Acuarela (11 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

La subida de El Calvario es corta pero muy dura, cada cien metros tenía que parar, vamos no podía, me quedaba sin respiración, así que como a mis espaldas tenía una panorámica extraordinaria, lo mejor era pararse y descansar. Así lo hice, comí un bocadillo y un poco de fruta y me puse a pintar y después de terminar, ya relajado, caminaba con otro aire y paré en el alto para disfrutar de una panorámica de 360º. Tengo que reconocer, le faltaban kilómetros a mis piernas. Desde el alto hasta Almadén de la Plata un descenso en el que siempre hay que tener precaución para no tropezar y dar de buces en el suelo como ya me ha pasado más de una vez.

El Real de la Jara (Sevilla)


El Real de la Jara - Acuarela (11 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.


Hoy ha sido el día en el que me he sentido mejor caminando a pesar del constante abrir y cerrar portelas de las fincas habitadas por las que pasa el camino. Paisaje de sube y baja entre encinas, alcornoques y verdes pastos primaverales.
Perro que pasa junto a mí o yo de él, perro que arremete contra mí como si se tratara del mayor de sus enemigos. Tal es el terror que les tengo que ante las mil historias que me han contado sobre los mastines en la Vía de la Plata, compré un "auyentador" tratando de evitar tales problemas. Hoy lo iba a comprobar. Me encontraba junto a una finca en la que tras la portela un enorme mastín, que a mí me pareció un león, descansaba placenteramente junto a la portela por la que yo tenía que salir para continuar mi camino, pasé la primera portela, la cerré. Con una mano, nervioso, sujetaba fuerte el bordón y con la otra mantenía el "auyentador" dispuesto a activarlo en cuento el animal moviera una oreja, pasé junto a él temblando y mientras yo, nervioso, no conseguía abrir la verja el animal se levantó, estiró sus músculos y tranquilo puso rumbo hacia la casa, pensando, seguro, que estaba ante el peregrino más tonto que había pasado nunca. No dudo de los posibles problemas que han podido tener otros con estos animales, pero terminado el camino, tengo que reconocer que yo no he tenido problemas y sí que he oído que los perros tienden a ponerse nerviosos en caso de pasar de noche utilizando linternas, horas y formas de caminar que cada día es mas habitual; yo soy de los que gusta disfrutar de los paisajes por los que paso y siempre lo hago a partir de que el sol apunta en el horizonte.
Como curiosidad diré que el albergue de El Real de la Jara ocupa el edificio de un antiguo depósito de agua de gruesos muros, que como otros muchos, no dispone de hospitalero, tienes que bajar al ayuntamiento a inscribirte y donde un funcionario te da una llave del albergue y ahí te arregles. Vamos, le falta la hospitalidad que le da la presencia de un responsable que en cuanto llegas sabe en el estado en el que lo haces y es conocedor de los pormenores del camino. Después de baja-y-sube al ayuntamiento volví al pueblo con Txaro e Ismael, peregrinos con los que confraternizo a las mil maravillas y juntos cenamos en el asador La Cochera donde degustamos unas tablas de "secreto", un plato de exquisita carne de cerdo ibérico a la brasa que no he vuelto a comerlo igual.
Es el último pueblo de Sevilla en el camino y el primero en el que había, y es muy común en el sur de España, numerosos símbolos del Athletic Club de Bilbao, eran hinchas de Aitor Ocio uno de los jugadores del club de fútbol bilbaino. Me sentí como si estuviera en casa a pesar de no ser yo un habitual de este deporte.

25 may. 2010

Monesterio (Badajoz)


Castillo de las Torres - Acuarela (11 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Un peregrino guipuzcoano, de Zarautz, había estado hablando conmigo esta mañana cuando estaba pintando a la entrada de El Real de la Jara, el no dio por terminada la etapa y siguió adelante; todavía no había terminado de pintar cuando recibí una llamada suya dándome información sobre la existencia de otro castillo a apenas un kilómetro de El Real. Las tardes son largas y si hace buen tiempo, y hoy lo hacía, suelo salir a pintar, así que cogí los bártulos y dando un paseo salí del pueblo al encuentro del castillo, me vendría bien pintar, pues al día siguiente llegaría al lugar demasiado pronto, con el sol muy bajo y sin la temperatura adecuada para hacer bien mi trabajo. Pasé un buen rato pintando y charlando con un lugareño conocedor del País Vasco donde había vivido bastantes años.
El castillo está en territorio extremeño pero la acuarela la pinté desde tierras de El Real de la Jara (Sevilla / Andalucía), pues el arroyo Víbora, en el primer plano de la acuarela, es el límite geográfico, no sólo de El Real, sino de Sevilla y de Andalucía, frontera con Extremadura y Monesterio, primer pueblo de Badajoz en el que se encuentra el Castillo de las Torres.

Monesterio (Badajoz)


Iglesia parroquial - Acuarela (11 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Leo: ...con antecedente en el enclave romano de Curiga constituye la puerta de entrada en Extremadura por el sur desde las épocas más remotas. El origen de la población actual se encuentra en una fundación templaria, o más probablemente en la establecida en el siglo XIII por el Maestre santiaguista Pelay Pérez Correa en sus campañas para la ocupación del territorio a los árabes, en las que se encuadra el episodio de Tentudía. Tras ello el lugar quedó incluido en la Orden de Santiago con rango de Encomienda, hasta que el siglo XVI fue enajenada por Felipe II como Villa de Señorío.
... Historias. Hoy he terminado mi etapa en esta población extremeña. Ayer en el último pueblo de Sevilla me topé con un restaurante donde eran forofos de un jugador de fútbol del Athletic de Bilbao y hoy, ya en Extremadura, he comido una ración de jamón en otro bar sede de la "Peña la Bellota del Athletic". Vamos que a novecientos kilómetros de Bilbao estoy como en casa.
Antes, a pesar de lloviznar, me las había apañado para sacar rendimiento a mi tarde de ocio y estuve pintando la iglesia parroquial San Pedro Apóstol, originaria del siglo XVI, es de estilo mudéjar tardío y construida con ladrillo y mampostería, posee una torre cuadrangular, con vanos de medio punto en el cuerpo de campanas y rematada en chapitel. La iglesia presenta otro edículo torreado de morfología más complicada con espadaña en lo alto que acoge el reloj de la villa del siglo XVII.

Los Castillejos (Badajoz)

Yacimiento Los Castillejos - Acuarela (9 junio 2010).


Hay que fijarse bien en la marcación de cubos de granito de la Vía de la Plata porque son de diferentes tipos y mientras la mayoría son coincidentes con las flechas amarillas del Camino de Santiago, algunos te desvían hacia poblaciones u otros lugares de interés de la Vía de la Plata. Yo debí seguir la marcación no adecuada y después de caminar un buen rato sin ver cubos ni flechas di por hecho que estaba perdido. La verdad es que lo estaba pasando bien caminando por una frondosa dehesa de terreno ondulado y bajo la sombra de vetustas encinas, ya no tenía vuelta atrás y seguí adelante hasta una salida que me situó junto a una carretera que también conducía a Fuente de Cantos. -Va usted bien, me dijo un labrador que encontré, le quedan unos cuatro kilómetros para llegar. Seguro que el hombre habría hecho ese recorrido en alguna ocasión, pero en coche, donde los kilómetros pasan sin apenas darte cuenta. En realidad fueron diez, un par de horas mínimo. Cuando habría andado un par de ellos, o tres, paré a descansar junto a las excavaciones neolíticas Los Castillejos y mientras descansaba y comía algo hice un apunte a lápiz del yacimiento para después continuar los siete kilómetros que todavía me quedaban de etapa, en los que en algún momento distinguía en el horizonte a peregrinos caminando por el camino correcto. Los kilómetros de asfalto hicieron florecer en mis pies las ampollas que iban a martirizarme en días posteriores.

Fuente de Cantos (Badajoz)


Fuente de Cantos - Acuarela (12 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm (detalle).

En la primera parte de la etapa, antes de despistarme, la dehesa era más clara con menos encinas y con más pastos en los que pastaban rebaños de vacas y ovejas. Uno de ovejas pastaba en el límite de la finca, junto al camino y desde dentro de ellas salió, furioso, un mastín que arremetía desesperado contra mí. Lo pasé mal, con la mano izquierda blandía el bordón y con la derecha activaba el auyentador de perros esperando que las ondas ultrasónicas hicieran lo que no conseguía con el palo, pero el perro no cejaba en sus ladridos siguiéndome durante un buen trecho, hasta una verja de alambre de espino que marcaba uno de los límites en los que pastaba el rebaño y que fue la que de verdad impidió que yo pasase a ser parte de su almuerzo (exagerando un poco).
Luego vino lo de despistarme con los mojones de la Vía de la Plata y tragarme diez kilómetros de asfalto. A pesar de todo llegué de los primeros al albergue de Fuente de Cantos, al que habría que ponerle la máxima calificación. La Junta de Extremadura tiene en marcha una línea de albergues de turismo que si tuviesen la decoración que se aplica en los paradores, estos albergues pasarían con nota.
El antiguo convento-hospital de San Diego de Franciscanos Descalzos, data de 1624 y actualmente se ha restaurado y rehabilitado destinándose a albergue y centro de interpretación dedicado al pintor Zurbarán. El albergue ocupa dos plantas en las que se conjugan con muy buena fortuna la actualización de las instalaciones con servicios muy cómodos y de gran calidad.

Fuentes de Zafra y Usagre


La fuente-pilón de Zafra y la de Usagre.

Txema, el marido de mi hija Elena, es natural de Usagre. El trazado oficial de la Vía de la Plata no pasa por allí, pero estando tan "cerca" no podía dejar de pasar a visitar a su madre que pasa una buena parte del año en su pueblo, así que decidí dirigirme a Zafra desviándome por Usagre, 17 kilómetros de asfalto y unas ampollas que con la caminata remataron el estado de mis pies. Bueno el caso es que visité a mi consuegra y después de comer dimos una vuelta por el pueblo. Me llamó la atención su fuente-pilón que conservan con orgullo. En muchos lugares de España desaparecieron los pilones y seguro que hoy se arrepienten. Como en Usagre, en Zafra también lo conservan, la fuente de cabecera es gótica de gran belleza.
Para llegar a Zafra, después de la caminata de asfalto de la mañana, utilicé el bus.

Zafra - Villafranca de los Barros (Badajoz)


Olivos centenarios en paisajes milenarios.
De quién son estos olivos, de quién este paisaje.

Camino de Villafranca de los Barros la lluvia se hizo presente y aprovechando un cubierto junto a un viejo depósito de agua en desuso, allí nos juntamos unos cuantos peregrinos y aprovechamos para almorzar un poco. Estábamos ante un olivar de centenarios olivos, ante un paisaje mayor, veterano, longevo, grande, sumo... que muy probablemente desaparezca tras la excavadora y de estos olivos no volveremos a tener su aceite... En este paisaje quieren poner una refinería, una petroquímica. Poco respeto.
Caminaba con Ismael, ya teníamos Villafranca ante nuestra vista y no sé lo que hicimos, las flechas indicando la dirección a un albergue al que no pretendíamos dirigirnos, nos despistó y cuando nos quisimos darnos cuenta, bajo un aguacero, habíamos dejado Villafranca a nuestras espaldas; teníamos que retroceder un mínimo de dos kilómetros, iniciamos la vuelta y tuvimos suerte, un labrador nos acercó hasta el ayuntamiento en su furgoneta, allí nos indicaron la dirección habitual donde pernoctaban los peregrinos y lo encontramos completo, nos hablaron de una "pensión" de la que no voy a dar el nombre, que bien saben las autoridades locales de que lugar hablo, seguía lloviendo, la localizamos y la señora nos comunicó que no tenía plazas pero que su hermano, en la parte trasera de la casa, tenía un par de habitaciones, accedimos a que nos las enseñara y eran lamentables, dos habitáculos sin ventilación, oscuras, con mucha suciedad y malos olores, más parecían las dependencias de alguien padeciendo el síndrome de Diógenes. Por el lugar había pululando varios peregrinos que no estaban en espacios mucho mejores, yo no estaba dispuesto a aceptar semejantes condiciones y me marché e hice noche en uno de los hoteles del pueblo. Algunas veces acierto.

Villafranca de los Barros - Torremejía


Viñedos (Almendralejo, Badajoz) - Acuarela (16 abril 2010) - 20,5 x 16,5 cm.

Días de lluvia, pero estas tierras lo absorben todo. Grandes rectas y muchos viñedos. Estas rectas se hacen pesadas, a mí por lo menos. A lo lejos ves puntos de colores, son peregrinos a los que no vas a alcanzar, todos llevamos un ritmo muy parecido. Miras hacia atrás y ves que a lo lejos caminan otros peregrinos. Había que parar y descansar, pero no hay sombras; un montón grande de sarmientos secos de la poda de las cepas me sirvieron de lugar de descanso. Me senté en el suelo sobre unos sarmientos que me aislaran del suelo húmedo y como si de una butaca se tratara me recosté en la montonera de sarmientos. Saqué algunas cosas para comer de la mochila y tome un tentempié. Ya estaba relajado, y rodeado de viñedos que se perdían en el horizonte, me puse a pintar un par de interpretaciones del paisaje que me rodeaba de las que os enseño ésta.
De interés en Torremejía el Palacio de los Mexía, del Siglo XVII, otro edificio que la Junta de Extremadura ha recuperado y rehabilitado para utilizarse como albergue. De nuevo nota alta para los servicios que se ponen a nuestro servicio.

Templo de Diana (Mérida)


Templo de Diana - Acuarela (1 junio 2010) - 21,5 x 27 cm.

Una cosa había influido para no pintar a mi paso por Mérida, el mal tiempo, la lluvia. De Torremejía salí lloviendo, el camino discurre sobre el asfalto para a unos siete kilómetros abandonar la carretera y continuar por caminos de tierra hasta el mismo puente romano a la entrada de Mérida, opté por esta última opción aunque con tanto barro caminar se hacía duro e incómodo. Al llegar nos esperaba Txaro, que se había adelantado un par de días en bus para recuperar sus pies castigados por las ampollas. A la tarde apenas tuvimos tiempo para visitar la ciudad, la obligada visita al Museo de Arte Romano, hacer alguna foto, comer algo y volver al albergue a descansar.
Esta acuarela del Templo de Diana la he realizado en el estudio.

El Templo de Diana es la única construcción religiosa que se conserva en su sitio en Mérida. Data del final del siglo I a.C. y es un edificio de gran tamaño, que, debido a su ubicación en el Foro Municipal, debió de ostentar gran lujo y decoración. Posiblemente el templo estuviese dedicado exclusivamente al culto del Emperador Augusto, no a Diana, como así lo indican los materiales escultóricos localizados.

Acueducto de Mérida

Llueve en Mérida - Acuarela (18 abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm.



Iba a abandonar Mérida sin pintar e inicié la etapa incómodo, así que sin apenas comenzar a caminar decidí parar a pintar la silueta del acueducto, en contraluz a estas primeras horas del día, y no tuve suerte, o sí, porque comenzó de nuevo a llover teniendo que dar por acabado el proceso y así quedó. Tuve suerte, la veo y me gusta.

Embalse de Proserpina (Mérida, Badajoz)

Embalse de Proserpina - Acuarela (21 junio 2010) - 12,6 x 26,4 cm.


Después de parar a pintar el acueducto de Mérida comenzó a llover, poco, un calabobos que impedía trabajar tranquilo, acabé y salí de la ciudad en dirección al embalse de Proserpina del que se abastecía a la ciudad de Mérida, otra joya que nos dejaron los romanos y que sigue funcionando a pleno rendimiento. Se hacen largos los cinco kilómetros que hay hasta el embalse que se encontraba completamente lleno después de las intensas lluvias invernales. Lo crucé por la cabecera, en obras, y siguiendo las flechas amarillas abandoné el lugar sin pintar.
Ahora en casa he realizado esta acuarela en la que, con el embalse a medias de su capacidad, se ven claramente los muros de la presa y los contrafuertes.

Aljucén (Badajoz)

Encina negra - Acuarela (18 Abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm

Se abandona el embalse de Proserpina por asfalto, una carretera sin tráfico al tiempo que nos adentramos en paisajes de dehesas por las que, a pesar de la lluvia, se camina con comodidad sobre senderos de tierra de granito en los que no se forman esos barros que tanto horrorizan a los peregrinos.

Pasamos de largo por Carrascalejo cerrado a cal y canto, paré a tomar algo a la salida del pueblo y de seguido continuar hasta Aljucén (izquierda) donde pernoctamos en un albergue privado en el que no me gustó la atención hacia los que allí parábamos, donde se te oferta una cena mediocre, saben que la mayoría no volveremos, es lo que hay y como es probable que no te satisfaga te ofertan otra alternativa, la del bar al que cometí el error de ir a cenar el menú: sopa, ensalada y fruta (12 €), aquí te pillo, aquí te mato, y la señora luce en la pared un honorífico diploma de empresaria ejemplar otorgado por la Junta extremeña. Apunta y átate los machos, para algunas el paso de peregrinos no pasa de se un simple negocio. Mal entendido, porque el peregrino lo que busca es una atención sencilla, pero honesta, y si se actúa correctamente es negocio, que es correcto que lo sea.

24 may. 2010

Miliario XXVIII (correo)


Casas de don Antonio (Cáceres) - Acuarela (20 abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm.

Un miliario o piedra miliar (procedente del latín miliarium) es una columna cilíndrica, oval o paralelepípeda que se colocaba en el borde de las calzadas romanas para señalar las distancias cada mil passus (pasos dobles romanos) es decir, cada milla romana, lo que equivale a una distancia de aproximadamente 1.481 metros. Medía entre 2 y 4 m de altura, con un diámetro de 50 a 80 cm.

Aljucén-Alcuéscar, 22 kilómetros se me hicieron muy llevaderos caminando entre dehesas de encinas y senderos de tierra de granito. Placentero, día seminublado disfrutando de senderos plagados de floridas jaras, violáceas matas de espliego y acompañado del tintineante sonido de riachuelos y el destello luminoso de floridas charcas. Casi todo el tiempo lo hice en compañía de Ekaitz, peregrino donostiarra (de San Sebastián) con quien pasé unas horas agradables aunque al llegar a Alcuéscar él siguió adelante, yo no podía, veintidós eran suficientes kilómetros para un día, pero la verdad que la estancia en el albergue de Alcuéscar fue un poco triste. El albergue se encuentra en la Casa de Misericordia (Congregación de Esclavos de María y de los Pobres) en la que se atiende a unas sesenta personas con con problemáticas muy complejas. Muy duro. Dentro de sus instalaciones disponen de unas dependencias destinadas a albergue de peregrinos bajo la responsabilidad de la Asociación de Hospitaleros Voluntarios. Casualidad, ese día estaban dando el servicio a los peregrinos un matrimonio de Jaca al que le tengo muchísimo aprecio y que conocí en Arrés (Huesca) en mi primer Camino de Santiago hace unos ocho o nueve años. No soy muy amigo de misas, pero accedí a asistir, antes de entrar conocimos al cura, ¡sálvame dios!, jersey de lana sobre la sotana y en el hombro un loro, un cuadro, no tengo palabras.

Cáceres - Aljibe árabe


Aljibe árabe - Fotografía (21 abril 2010).


Se encuentra en los sótanos de la Casa de la Veletas (Museo Municipal de Cáceres). Construido entre el siglo IX y XI, es considerado como el más importante de la península ibérica. Es de planta irregular para adaptarse a la tipología del terreno y parte de él se construyó en un hueco de la roca con materiales reciclados de antiguas construcciones romanas y visigodas.
Las ramas que aparecen en la foto corresponden a la intervención en él de una artista gallega y que inauguraba esos días.

Cáceres - el Casco Histórico


Iglesia de San Francisco Javier - Acuarela (18 junio 2010) - 14 x 25 cm.

Cáceres bien merece una visita relajada, pero la verdad es que no suelo hacerlo, al día siguiente sigo adelante sin detenerme.
En Cáceres coincidimos Txaro, de Elche, que daba por terminado su camino en esta ocasión, Ismael y yo, recorrimos el Casco Histórico, comimos juntos, después Txaro partió para casa y nosotros seguimos con nuestra visita a la ciudad, el Museo de Cáceres, una exposición de aguafuertes de Rembrandt, otra de etnografía extremeña, callejear y a descansar.

Casar de Cáceres


Paisaje con tapiales - Acuarela (22 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.


En Cáceres habíamos pasado la noche en el albergue Las Veletas, un albergue turístico privado en que recibes una buena atención, es céntrico y cómodo. Recomendable.
Me encuentro perfectamente, camino cómodo y las primeras horas, con la fresca, lo hago a buen ritmo, rápido.
Las cercas de alambre de espino terminan agobiando, en Casar de Cáceres son de piedra, tapiales que serpentean el paisaje ondulado de pastos y grandes piedras de granito dispersas en él, paré a pintar y en ese tiempo pasaron varios ciclistas con los que había coincidido en Cáceres. Diferentes ritmos. Me gusta hablar con ellos cuando coincidimos en el camino, algunos lo hacen fácil y optan por las carreteras que yo trato de evitar.
El tiempo fue cambiando y a media mañana apenas tuve tiempo para ponerme prendas de agua y cubrir la mochila, a continuación cayó una buena tromba de agua bajo la que caminé sin posibilidad de resguardarme en ningún lugar. Tengo que reconocer que se pasa miedo en situaciones semejantes.

Embalse de Alcántara


Llegando al embalse - Acuarela (22 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Diga usted 33. Esos fueron los kilómetros que desde Cáceres tuvimos que recorrer hasta llegar al embalse de Alcántara. Con los días se iba notando la mejoría en mi forma física y caminaba con buen ritmo. Hacía buen tiempo pero a lo largo de la mañana se fue nublando y descargó una tormenta tremenda de la que no me pude resguardar y tuve que seguir caminando bajo el aguacero. Grandes rocas graníticas son los elementos principales del paisaje en el que junto al camino pastaban tranquilamente un grupo de vacas que tenían soliviantadas a dos francesas que encaramadas en la mayor de las rocas vieron a dios por un agujero al aparecer yo, yo que llevo en el bolsillo un ahuyentador de perros por el temor que les tengo. No os preocupéis, les dije con gestos, pues de ningún idioma sé una palabra, no es ganado bravo, pero ellas asustadas me decían, es toro!, es toro!, señalando a los testículos de uno de los animales. Venga, tranquilas, les dije mientras caminaba y los animales se iban apartando ante mi paso. La lluvia fue remitiendo y al ver las primeras panorámicas del pantano paré a pintar esta acuarela y mientras lo hacía pasaron las francesas que me sonrieron agradecidas al pasar junto a mí.

Embalse de Alcántara


Tarde en el embalse - Acuarela (22 abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm.

La Junta de Extremadura ha montado varios albergues a lo largo de la Vía de la Plata. Son más turísticos que para peregrinos. Todos extraordinarios, como el que hay, y que abre todo el año, en la orilla del embalse de Alcántara que bien podría ser premio de arquitectura por su construcción, diseño y respeto del medio ambiente, pero le falta el calor, para entendernos, de los del Camino Francés. Dormimos en él pocos peregrinos, pues los más pernoctaron en el del bar que hay junto a la carretera, que sabedores de quiénes y cuándo andamos por ahí, abren sólo una parte del año y el resto que ahí te las apañes.
En fin, temas a estudiar. Por la tarde me di una vuelta por los alrededores junto a la orilla del agua, pinté esta acuarela y escribí unas líneas sobre lo acontecido durante el día, de que me iba yo a acordar de nada si no lo tengo anotado.
No hace tantos años un peregrino que habría salido de Sevilla, al llegar por estas tierras más parecería un mendigo transeúnte que otra cosa, la escasez de albergues, las noches pasadas al raso por falta de albergues y una lógica falta de higiene debido a las las circunstancias de la aventura, llevaban a tales situaciones que hoy no se dan. Hoy los albergues, más numerosos, generalmente cuentan con servicios suficientes y es seguro que lo primero que hagas al llegar es darte una buena ducha caliente y procedas a lavar las ropas sucias o como en el de Alcántara, te las laven como servicio dentro del precio de la cama para la que te habrán dado sábana y funda para la almohada de usar y tirar.

Cañaveral (Cáceres)


Pinar - Acuarela (23 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.


Desde que abandonamos el Embalse de Alcántara hasta Cañaveral el camino discurre por un monte cubierto de floridas jaras y amplios horizontes. Un disfrute. En Cañaveral, en fiestas, aproveché para tomar y comer algo y con las mismas continué camino. A un kilómetro del pueblo una subida corta, pero dura, conduce a unos de los pocos pinares por los que he pasado y aproveché para pintar. A continuación el paisaje vuelve a poblarse de encinas y alcornoques que tienes que abandonarlo para después de unos repechos duros llegar al albergue municipal de Grimaldo que atienden desde el bar de al lado. El albergue justito, pero un buen negocio para el bar en el que más o menos terminamos parando todos y comiendo lo que te echen, justito.

Camino prisionero (Grimaldo/Galisteo, Cáceres)


Encinas y espliego - Acuarela (24 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

No recuerdo si en algún momento he denominado al camino como "el camino prisionero", es probable, pero vuelvo a repetirlo. Hoy el paisaje ha sido extraordinario, es difícil recorrer estos caminos con el frescor y el color con el que está en estos momentos, seguro, pero es un "camino prisionero", a ambos lados verjas de alambre de espino me obligan a seguir adelante sin la posibilidad de apartarme de él, sin poder acercarme a disfrutar bajo la sombra de una de sus encinas, ni a frotarme las manos con el espliego, y olerlo, no lo puedo hacer, a cada paso se me recuerda en carteles que es una finca privada a la que no tengo acceso y se me anuncia en letra impresa un código oficial que lo certifica y que me atenga a las consecuencias. Lo siento, echo en falta la libertad que he tenido para moverme en Pirineos, por el Gorbea o en Picos de Europa. Así lo siento y así lo digo.

Galisteo (Cáceres)


Pueblo amurallado - Acuarela (24 abril 2010) - 21,5 x 27,5 cm.

Al ver Galisteo en el horizonte me sentí seducido por la panorámica, una ciudad amurallada, morbo de peregrino, de peregrino que sorteando contratiempos llega a un lugar en el que sentirse seguro, tranquilo, arropado, comida y buena jarra de vino, un lugar en el que encontrar una compañía que rompa esta soledad indeseada de noches durmiendo al raso con el ojo avizor.
Eran fiestas, los toques de gaitas y tamboriles inundaban el ambiente romero, arropando a alfareros, guarnicioneros, herreros y a los carpinteros, a canteros, a panaderos..., todos enseñan sus productos como los sopladores de vidrio, los plateros, los cereros, también los aliñadores de aceitunas y los alpargateros. Todos estaban de fiesta, hasta el hospitalero, en este caso hospitalera que no apareció por el albergue. Normal.
En el silencio y frescor del albergue me acomodé, estaba solo, me di una ducha y danzando por él sentí que lo de la soledad era sólo una sensación, una de las habitaciones estaba ocupada por una peregrina solitaria, taciturna, ella iba a su bola, a su tiempo; tenía que haberme dado cuenta, ella siempre partía antes y llegaba en silencio sin hacerse notar. Me tiene que perdonar, creo que su nombre era Malvina. Saludos.
Fueron llegando peregrinos y salimos juntos a tomar un refresco y fundirnos en la fiesta. A la tarde más tranquilo salí a pintar esta acuarela.

Carcaboso (Cáceres)


Corral para ovejas - Acuarela (26 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Una de las motivaciones de mi viaje era ver arquitectura de campo, arquitectura pastoril, de aquí te pillo aquí te mato, precaria, elemental, aquella que hay que realizar por pura necesidad, sin saber si volverá a utilizarse y dura doscientos años. Quería desarrollar parte de mi trabajo en torno a esta arquitectura.
Mira que me siento un mirón, pero no he debido saber mirar, han sido escasas las ocasiones en las que me he topado con estas arquitecturas, una es ésta, este aprisco para ovejas realizado en torno a una gran piedra de granito rodeada de un tapial y varios compartimentos en los que se aprecia la diferenciación de los espacios para el ganado y el de los pastores en el que ya no existen techumbres, ya desaparecidas, seguramente realizadas en su momento con ramajes del entorno. Arquitecturas, y más si se encuentran en medio de la Vía de la Plata, que deberían restaurarse.

Arco de Cáparra (Cáceres)


Arco de Cáparra - Acuarela (26 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Cáparra es una antigua ciudad española situada en el norte de Extremadura, en la comarca del valle del río Alagón, dentro de la provincia romana Lusitania. Está atravesada por la llamada Vía de la Plata. Data de la época prerromana.
Tiene una extensión aproximada de 12 ha, aunque la muralla abraza un territorio mayor, de aproximadamente 16 ha.
El nombre de la ciudad no es de origen latino, sino prerromano, probablemente vetón, como el origen mismo del asentamiento. Se le conocen otros nombres, como: Capara, Cappara, Capera y Kapasa.

En el camino haces amistades que crees que van a perdurar en el tiempo, uno hace las cosas bien o mal, pero al final, las amistades se diluyen y cada uno sigue su vida. Debe de ser así. Yo nunca olvidaré a mi amigo Ismael, de Benicasim. Ya no me acuerdo por qué motivo, quizá quería quedarme solo, trabajar, no lo sé. Este día Ismael iba por delante de mis pasos y quería acabar la etapa en Aldeanueva del Camino, así que decidimos esperarnos en el Arco de Cáparra para despedirnos. Cuando llegué, allí estaba su mochila al pie de una de sus columnas, hacía bastante calor y le encontré en el Centro de Interpretación. Charlamos, tomamos un refresco, yo me puse a pintar el arco y mi amigo Ismael siguió adelante después de darnos un fuerte abrazo. Ese día yo dormí en el hostal Los Asturianos, a unos diez kilómetros de Cáparra a donde se acercaron desde el hostal a buscarnos con una furgoneta a los que allí estábamos.

Aldeanueva del Camino (Cáceres)


Acuarela (27 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

No estaría mal que en el Arco de Cáparra, la Junta de Extremadura dotase a las instalaciones con un albergue, a falta de él muchos de los que allí pasamos optamos por el Hostal Asturias, que aunque te desvía de la Vía termina siendo una opción cómoda. Los propietarios del hostal tienen marcado el camino con flechas azules que te reincorpora al camino. Lo hice en compañía de Jesús, un peregrino de Irún muy interesado en la Vía de la Plata. Tomaba apuntes de todo lo relacionado con el camino, interesado en cotejar información con las investigaciones que realizan sobre una posible vía romana en la localidad guipuzcoana. Fue grata su compañía hasta Aldeanueva del Camino, última localidad extremeña, donde yo finalizaba la etapa y él continuaba adentrándose en tierras de Salamanca.

Me instalé en el albergue municipal que atiende con cariño la señora Balbina Castellano que tiene el albergue listo para pasar revista y la nevera llena de botellas con agua fresca para los peregrinos de paso. Yo creo que todos los ciclistas deben tener información y paran a reponer las poncheras. En él coincidí con un Derik, un peregrino holandés con el que hice buenas migas durante el día y en los sucesivos, aunque he de reconocer que mi torpeza para los idiomas dificulta la relación.

Sierra de Pinajarro (Cáceres)


Sierra de Pinajarro - Acuarela (27 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

El día da para mucho y a la tarde salí a dar una vuelta y tratar de pintar la Sierra de Pinajarro con la cima blanqueando con las nieves del invierno. El paisaje ha ido cambiando, es más quebrado y estamos circundados por montañas que rebasan los 2.000 metros. Las dehesas dan paso a bosques de castaños y en cotas superiores, a finales de abril, el bosque de robles viste rosáceas las yemas de las que brotarán sus hojas. Por encima, rocas de granito y nieve.

Mientras pintaba, al pedir información sobre el lugar, un señor me recomendó que me acercase, a un kilómetro más o menos, a ver el Alcornoque de la Fresneda, es el alcornoque más grande de Extremadura, me dijo; no estaba yo para muchos trotes, pero finalmente decidí hacerlo y la verdad que es espectacular.

23 may. 2010

Calzada de Bejar (Salamanca)


Miliario - Acuarela (28 abril 2010) - 20,5x 26,5 cm.

Desde Aldeanueva hasta Baños de Fuentemayor el camino transcurre por carretera con escaso arcén que en momentos se hace peligroso. Las instituciones ponen cuatro señales indicando la peligrosidad y con eso se lavan las manos. Si la Vía de la Plata está catalogada como un bien cultural europeo, cuando menos debieran hacer inversiones mínimas y que se pueda caminar por el exterior de los quitamiedos.
Las termas romanas de Baños de Fuentemayor, de dos mil años de antigüedad, son el escaparate en torno al que gira la actividad principal de la población. Pasé de largo mientras me cruzaba con numerosos grupos de turistas que se dirigían a las termas a tomar el primer baño del día. Estaba ante una pared por la que debía ascender, pero tengo que reconocer que está bien acondicionado el camino de ascenso y lo que parecía iba a ser duro se hizo llevadero. Antes de llegar a la cota más alta ya pisábamos tierras de Salamanca. El camino se hace sin mayor dificultad. Antes de terminar la etapa decidí parar a pintar un singular "miliario" con un fondo granítico, piedras del que seguramente procede.

Caminando a Fuenterroble


El gusto por las cosas - Acuarela (29 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.
Salí de Calzada de Béjar a las 7,30 de la mañana; caminaba nervioso, rápido, e hice un par de paradas a pintar, cuando estaba pintando ésta, aproveché, mientras secaba el papel, para comer un bocadillo de ibérico (que por la zona siempre es bueno) que me habían preparado en el bar de Calzada, horroroso, el pan estaba como una piedra, no se podía comer. Mira que cuando el pan es bueno, es mejor de días, pues éste no era de esos, era malo a rabiar y duro a más no poder. Tiré el pan, comí el embutido y busqué en la mochila un poco de chocolate que siempre me gusta llevar.
Me paré a pintar esta acuarela porque me llamó la atención la disposición del muro y la alambrada. El que lo ha hecho hay que reconocerle el gusto, creo que estéticamente está inmejorable. Un diez para el autor.
A continuación al camino y antes de las dos de la tarde ya estaba en Fuenterroble de Salvatierra. De su albergue oiréis mil historias, y si cuando las cuentas estás en positivo puedes hablar de él maravillas, y hasta escribir una novela. Llevar adelante un albergue de peregrinos es algo muy complicado, en el de Fuenterroble han puesto todo su empeño por hacer las cosas bien, seguro, pero es un trabajo imponente, y por muchos voluntarios que se apunten a la ayuda, estas aventuras terminan desbordándote. Yo no tengo una opinión especial, tengo mejores recuerdos de albergues mnores del Camino Francés. Quiero equivocarme.
Después de asearme busqué un cajero para sacar dinero e ir a comer y como no lo hay, me puse a hacer auto-stop y en un minuto, el primer coche que pasó, paro y me acercaron a Guijuelo donde después de sacar dinero aproveché para comer un menú, ocho euros, menos que lo que te suelen clavar en el camino, y digo clavar por que es lo que suelen hacer; en cualquier bar de cualquier localidad un menú se compone de dos platos, a elegir entre tres o cuatro opciones, pan, vino, postre y en algunos casos, hasta café.

Pico Dueña (Salamanca)


Cruz de Santiago - Acuarela (30 abril 2010) - 20,5 x 26,5 cm.

Un palizón de treinta y cuatro kilómetros como mínimo. Salí a las siete de la mañana. El primer tercio de la etapa es llano y se camina con facilidad sobre suelo blando en el que busco hacerlo sobre la hierba húmeda del rocío. Luego el camino va ascendiendo suavemente hasta llegar a la cota más alta del día, el Pico Dueña, cumbre de rocas en la que en lo más alto han colocado una cruz de Santiago sobre un mástil de madera que me trae recuerdos de la "cruz de Ferro" de Foncebadón en el Camino Francés. Paré a pintar y después de descender, el sol comenzó a ser una carga más. Debería haberme parado a pintar en Arroyo Mendigos, un lugar especial, pero no lo hice, siguiendo hasta Moriles unos cuatro kilómetros más de lo previsto, pues quería acortar la etapa de llegada a Salamanca donde me encontraría con mi familia.

Salamanca


La Catedral - Acuarela (21 junio 2010) - 19,4 x 25cm.
Panorámica - Acuarela (1 mayo 2010) - 20,5 x 26,5 cm (abajo).


En el albergue de Morille coincidí con dos peregrinos getxotarras, Marino y Enrique, especializados en la Vía de la Plata a la que se acercaban cada primavera, venían desde Málaga. Hacía frío y si te entretenías o parabas te quedabas helado, así que pusimos ritmo de crucero acercándonos poco a poco a la capital charra que teníamos en el horizonte desde las primeras horas del día. Ya cerca de la ciudad, junto a la cruz de los peregrinos, decidí parar a pintar despidiéndome de mis amigos vizcainos que siguieron adelante. Antes de llegar coincidí con una concentración de "amigos del caballo" que en romería se acercaban a Salamanca. Los romeros y romeras, a caballo o sobre carros y con indumentaria que recordaba a la romería del Rocío, fueron la atracción del día y de forma especial para los peregrinos alemanes que no paraban hacer fotografías del evento.
En cuanto llegué a las primeras casas de Salamanca me aparté del camino y traté de llegar al centro sin dar demasiadas vueltas. Pregunté a una señora por el acceso más rápido hacia el centro y antes de responderme me invitó a entrar en casa a tomar algo mientras descansaba. No podía negarme y me atendió como no podéis imaginaros, haciendo que su esposo viniese a saludar al peregrino, así como a su hija que enfrascada en sus cosas no estaba por la labor y buscó la forma de escurrir el bulto. Normal. Mientras tomaba un café y unas pastas aproveché para enseñarles las acuarelas que llevaba en la mochila. Abrazos, adioses y hasta que pase otro peregrino al que seguro que la señora tratará de ayudar. Eskerrik asko.
En Salamanca me esperaban mi esposa, mi hija, su esposo y mi nieto. Me acerqué al hotel en el que me habían indicado y llegué en el mismo minuto en el que lo hacían ellos. Pasé dos días estupendos con ellos y de nuevo, solo, retomé el camino.

22 may. 2010

El Cubo de la Tierra del Vino (Zamora)


Viñedos - Acuarela (4 mayo 2010) - 30 x 37 cm.

Después del descanso en Salamanca hoy me he tragado 35 kilómetros horrorosos, la de menos interés de toda la Vía de la Plata. Parecía que íbamos a acercarnos a una zona de viñedos, pero nada de eso, paisajes de cereal y vueltas y más vueltas sin sentido. Caminaba enfadado. Al llegar a Aldeaseca de Armuña entré en un bar, el único del lugar. Agradecí el pincho de tortilla, pero no pude aguantarme y hacer caer sobre la señora mi enfado por las vueltas que nos hacen dar cambiando el sentido de las flechas amarillas. Ella me respondió que tenía razón pero que quien cambiaba las señales de sentido era un señor que había cercado una finca. No sé de quién sería la culpa, si del agricultor o del hostelero deseoso que el camino pasase de por vida por la puerta de su establecimiento que, como ella argumentaba, siempre el camino ha pasado por aquí. Los tiempos cambian, y los caminos, y estos han de ser lo más llevaderos para quienes los recorremos.
Los caminos cambian, y bien que cambian, el que nos lleva a El Cubo..., va recto, recto, por un duro andadero junto a la valla que cierra la autovía, kilómetros y kilómetros. No pinté. El viñedo de arriba lo realicé en la etapa siguiente, camino de Zamora, en tierras de Villanueva de Campeán.

Villanueva de Campeán (Zamora)


Viña acabada - Acuarela (4 mayo 2010) - 20 x 25 cm.


Tenía previsto llegar a Zamora en un par de días, pero finalmente volví a realizar una etapa, para mí, larga, 32 kilómetros. Iba en compañía de un peregrino que pernoctó en el albergue de El Cubo. Hacía viento y frío y tampoco iba yo muy bien de pies, así que antes de llegar a Villanueva de Campeán me despedí y decidí parar a pintar unos viñedos que se desparramaban por la ladera. Iba a utilizar un nuevo kit de acuarelas que me había traído mi esposa a Salamanca pues estaba teniendo algunos problemas con el que utilicé en la primera parte de la Vía de la Plata.
Esta tierra del vino me dio la impresión que está venida a menos y numerosos viñedos se encuentran en muy mal estado. Concretamente este viñedo es un viñedo muerto. Da cierta tristeza porque se percibe como ha ido languideciendo poco a poco hasta el momento actual que prácticamente esta completamente muerto.
En muchas ocasiones los agricultores cambian los productos de sus campos por las más variadas motivaciones como son la propia competitividad entre zonas, la comercialización, la edad de los cultivos, las subvenciones, etc. Pero en este caso da una sensación de abandono. No me importaría estar equivocado.... hay otras opiniones.